Taikiken : Sawai sensei

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Taiki-ken : Sawai sensei

Sawai sensei : «¡Claro que hay que golpear a fondo!»

Nacido en 1903 en Tokio, comienza muy joven a estudiar las artes marciales. A la edad de 22 años, era ya 5º dan de judo y 4º dan en kendo y en iaido. En 1931, mientras vivía en China, fue a ver a un maestro chino, Okasai [Wang Hsiang Ch'i], combatió contra él, perdió y se hizo su discípulo. Al regresar a Japón ocho años más tarde, el Maestro Okasai le dio permiso para convertir el nombre de la escuela en Taiki-ken.

Hoy, a los 81 años, Sawai Sensei, respetado por sus pares, sigue enseñando su arte a sus alumnos y a un puñado de discípulos. Lejos de las luces de la gloria, el viejo maestro se niega a hacer concesiones. En su escuela los ataques se lanzan a fondo. En toda la vida no ha aceptado ningún contacto con la prensa. Este verano un periodista francés tuvo la amarga experiencia de verse firmemente despedido de su presencia.

Kenji Tokitsu, que nuestros lectores conocen bien ya que escribe cada mes en Bushido, consiguió reunirse con Sawai Sensei con el que habló durante cinco horas. En esta entrevista nos habla de Kenichi Sawai Sensei.

 

Entrevista de André Louka

Bushido. ¿Cómo consiguió reunirse con Sawai Sensei?

Kenji Tokitsu. Fue a través de un amigo que practica las artes marciales en la misma escuela que yo cuando voy al Japón. Sawai Sensei pensaba concederme una entrevista de sólo una hora, pero de hecho, llevado por la pasión de hablarme de su arte, se quedó hablando durante cinco horas.

 

B. Creo que no quiere mucho a los periodistas.

K.T. No, no mucho. A propósito, me contó la visita que le hizo este verano un periodista francés enviado por una revista especializada para pedirle una entrevista y unas fotos. No sé lo que pasó pero le respondió palabra por palabra que no practicaba un arte para complacer a los periodistas y todavía menos para responder al interés de uno de ellos, y por tanto que no veía por qué debía concederle una entrevista.

Hay que precisar que siente cierta reticencia frente a los occidentales porque una vez, en el pasado, recibió en clase a algunos de ellos y se dejó fotografiar, pero que le había chocado profundamente leer en las revistas que dichos occidentales eran sus discípulos. Su actitud se comprende si sabes que entre sus alumnos sólo hay dos o tres que pueden ostentar este título.

 

 

Las ilusiones perdidas

B. ¿Habló de su vida?

K.T. Sí pero sobre todo de su práctica y de su aprendizaje en China. Cuando se marchó a ese país, debía ser ya 5º dan de judo, 4º dan de kendo y de Iaido. Era todavía joven ya que tenía apenas 28 años. Pero debió trabajar mucho para haber alcanzado el nivel que tenía. Se había impuesto un entrenamiento extremadamente duro porque se había fijado como objetivo el sobrepasar ciertos límites. Para ello había hecho una especie de voto o promesa. Ya no tomaba baños calientes; se lavaba con un poco de agua fría. Este entrenamiento tuvo consecuencias para su salud ya que se quedó completamente calvo.

En China conoció a un maestro chino, Okosai.

B. Es sin duda la pronunciación de Wang Hsiang Ch'i. Por otra parte habla de eso en su libro. Él lo describe como un «hombre de tamaño pequeño con andares de pato». ¿Cómo conoció a este maestro chino?

K.T. Antes había conocido de un practicante de artes marciales chinas con quien trabajaba. Un día, Sawai Sensei le alabó su técnica, a lo que aquel respondió «y todavía no he utilizado las técnicas de golpe al contentarme en luchar contra usted. Mi maestro es todavía mejor que yo». Entonces Sawai Sensei quiso que le presentaran a este hombre.

 

B. Cuenta en su libro que el maestro Okosai –vamos a adoptar la pronunciación japonesa– era un hombre que tenía la costumbre de ignorar a los que venían a verle para aprender con él. No les decía nada. A ellos no les quedaba más remedio que observarlo para tratar de imitar sus técnicas.

K.T. En efecto, cuando Sawai Sensei conoció al maestro Okosai, éste se negó a tomarlo como alumno. Pero acabó por aceptarlo porque, según Sawai Sensei, tenía mucho interés en saber más sobre las artes marciales japonesas y creía que aceptándole a él, podría enterarse un poco. Al llegar a China, Sawai Sensei tenía una gran confianza en su técnica de combate. Por fin llegó el día en que pudo medirse con Okosai. Me contó que cada vez que intentaba lanzar un ataque, era como aspirado por el maestro chino, quien en cambio le daba un pequeño golpe. Se dio cuenta de modo innegable de la superioridad de Okosai.

 

B. En su libro cuenta que trató de utilizar sus conocimientos de judo sin gran éxito. Escribe lo siguiente:

«Yo era 5º dan de judo y tenía una gran confianza en el valor de mis técnicas de combate. Cuando tuve mi primera ocasión de medirme en combate contra Wang, le tomé el brazo derecho... En seguida me sentí proyectado por el aire. Me decidí entonces a agarrarlo. Le cogí el brazo izquierdo y el revés derecho de su traje con el fin de intentar meter los ataques que conocía, pensando que aunque el primero fracasara, le llevaría al suelo para estrangularle. Pero cada vez que me echaba sobre él, Wang tomaba el control absoluto de mi brazo y yo salía disparado. Cada vez que trataba de dominarlo, me proyectaba hacia atrás y me daba un pequeño golpe en el pecho justo encima del corazón. Sentía un dolor extraño y terrorífico... ».

 

¿Sabe Ud. qué disciplina practicaba el maestro Okosai?

K.T. El Tai sei ken, pronunciado a la japonesa. O sea, es el Hsing I.

 

B. ¿Sabe si todavía queda vivo algún discípulo del maestro?

K.T. Sawai Sensei habló de un hombre que debe tener unos diez años menos que él, pero que comenzó antes que él a practicar con el maestro Okosai. Él lo considera como su superior. Va a invitarlo a venir a Japón el año próximo para dirigir unos cursos.

 

B. ¿Cuánto tiempo permaneció en China?

K.T. Creo que trabajó allí durante siete años. Pero es sólo una vez de vuelta en Japón que afirma haber captado el chi. ¡En el transcurso de un combate precisamente!

 

Un maestro poco conocido

B. ¿Cómo se explica que sólo unos grandes expertos, digamos los que cuentan con cierta experiencia en las artes marciales, conozcan a Sawai Sensei, mientras que los demás no parecen conocer su nombre?

K.T. El hecho de que Sawai Sensei no sea muy conocido en Japón, excepto entre un círculo de grandes expertos, se explica fácilmente. Primero, al contrario de lo que se tiende a pensar fuera de Japón, sólo un porcentaje muy pequeño de japoneses practica el kárate. El universo de las artes marciales es un universo pequeño y cerrado.

Desde el exterior no se sabe lo que pasa allá. Incluso los que están dentro de ese universo, para que conozcan a Sawai Sensei, tienen que haber sobrepasado un determinado estadio de trabajo para poder apreciar el trayecto de este maestro. En efecto, supone que se haya reflexionado sobre el kárate, es decir que se haya practicado un cierto tiempo, para poder cuestionar ciertas cosas y de ahí interesarse por un camino crítico con respecto a su propio arte, el kárate en este caso. Es por eso que poca gente le conoce. Que él sea apreciado por los grandes expertos se explica sin duda por su crítica de las artes marciales contemporáneas, en particular en su aspecto de combate libre, tal y como lo conocemos.

 

B. ¿En qué consiste su crítica?

K.T. Considera en efecto que la costumbre que consiste en controlar los ataques crea una situación artificial y, desde luego, falsa del combate. Supongamos, dice él, que yo bloqueo un ataque “jodan”. Esta parada se ha hecho en realidad contra un ataque que de todos modos está controlado.

Yo tengo la impresión de haber tenido éxito con mi técnica aunque el ataque, en muchos casos, ya se estaba controlado o parado. Es decir, uno corre el riesgo de caer en la autosatisfacción por una cosa completamente ilusoria. Esta crítica de Sawai Sensei marcó su época; tuvo gran influencia en la corriente del Maestro Oyama. Sabemos que en Kyukushinkai, todos los ataques se lanzan a fondo salvo el golpe de puño a la cara, que está prohibido. Además, Sawai Sensei critica esta última regla también. Para él, no tenía que haber ninguna prohibición.

B. ¿En la escuela de Sawai Sensei se golpea con intención de hacer daño?

K.T. Le hice esta pregunta, y me respondió: « ¡Claro que sí! El no golpear no tiene ningún sentido en el marco de un arte marcial. Está rayando en hacer un trabajo inútil. Los golpes deben ser lanzados a fondo, sin ser controlados!».

 

El bautismo

B. Pero entonces en sus clases debe haber muchos heridos, ¿no?

K.T. Él dice que a veces hay narices rotas o fisuras de costillas. Pero él piensa que no importa. Mi amigo Takaouchi me ha dicho que sus clases eran bastante sangrientas.

 

B. ¿Qué tal lo llevan los recién llegados a su escuela?

K.T. Sawai Sensei tiene un método muy simple para seleccionarlos. El nuevo debe dar pruebas de sus capacidades como combatiente. Le hace combatir con sus alumnos hasta que esté magullado de golpes. Es un combate sin límites y los golpes deben llover incluso cuando el otro está en el suelo. Combate sin límites. Sawai Sensei sabe muy bien que si el nuevo gana uno o dos asaltos, seguro que llegará uno que perderá. Es raro que un chico nuevo se quede.

 

B. ¿Qué opina usted de ello?

K.T. No estoy completamente de acuerdo con Sawai Sensei cuando dice que recibir golpes no es importante. Eso marca a la fuerza. Comprendo el principio de su enfoque, cuando afirma que el trabajo con control ha creado una situación artificial.

Hay que observar que los nuevos que vienen a su clase no saben que los golpes que reciben son lanzados a fondo mientras que los que dan son controlados. Para cuando se den cuenta, ¡menudos golpes que han recibido!

B. Es interesante observar que en la cuestión de control, Sawai Sensei adopta la postura opuesta a los que, en Occidente, critican el control. En Occidente se afirma que el que controla sus ataques, crea tal costumbre que ya no es capaz de atacar de verdad llegado el momento. Creo a propósito de eso que los Occidentales confunden «controlar la fuerza hasta retenerla» con «controlar la distancia de ataque». En cuanto a esto Sawai Sensei se pone del lado del que recibe el ataque.

K.T. Efectivamente. Lo que usted dice sobre el control es verdad. Comparto su opinión. Se confunde el control de la distancia con el bloqueo del cuerpo. El control es más flexible. En cuanto a la posición de Sawai Sensei, pienso que se sitúa en un plano dialéctico. Para desarrollar la parada hay que desarrollar necesariamente el ataque. Al hacerlo, se mejora la percepción del combate.

 

Respetado por sus pares

B. En su opinión ¿por qué los expertos consideran a Sawai Sensei como un luchador famoso?

K.T. Cuando volvió de China, hizo numerosos combates con karatekas. Hay que saber que el nivel del combate libre de los karatekas después de la guerra no era muy alto. La guerra les había inculcado un espíritu formidable pero en el plano técnico no tenían mucho nivel. No hay que olvidar que el asalto libre no fue desarrollado hasta los años 50. Entonces es normal que Sawai Sensei, que volvía de China con un refinado repertorio técnico, llamara la atención. Pero creo que si Sawai Sensei es respetado por sus pares es porque, en la sociedad de confort en la que vivimos, lo que no puede dejar de influir en el modo de entrenarse y por tanto de combatir, es notable que un maestro continúe marcando su práctica y su enseñanza de un espíritu marcial evidente.

Su crítica de las artes marciales actuales es tanto más preocupante para aquellos que se ejercen en una práctica “blanda”.

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